La muerte y fenómenos cadavéricos
La muerte es un fenómeno biológico que se desarrolla de forma individualizada en el ser vivo y conduce a la cesación de la vida. Dependiendo de la intensidad y naturaleza de la causa que la produce, tendrá una duración diferente, estando integrada por una sucesión evolutiva de fases de desestructuración progresiva del funcionamiento integrado del organismo.
Según el Profesor Gilbert Calabuig, las fases de la muerte pueden considerarse cuatro:
1. Muerte aparente: abolición aparente de los fenómenos vitales, se reduce la frecuencia cardiaca y la intensidad y frecuencia de los movimientos respiratorios, habiendo una situación de inconsciencia.
2. Muerte relativa: prolongación de la agonía, suspensión efectiva y duradera de las funciones nerviosas, respiratorias y circulatorias, siendo no obstante posible mediante maniobras de reanimación la recuperación de algunos casos.
3. Muerte intermedia: extinción progresiva e irreversible de la actividad biológica de los distintos órganos y tejidos.
4. Muerte absoluta: desaparición de toda la actividad biológica del organismo.
El estudio de los fenómenos cadavéricos y otros datos relacionados ayuda a obtener datos muy valiosos sobre la estimación del intervalo post-mortem, así como aportar indicios sobre la causa de la muerte. Las distintas etapas de descomposición del cadáver son:
1. Enfriamiento
El enfriamiento o alvor mortis se produce con la muerte al desaparecer los procesos metabólicos causantes del calor corporal. Después del fallecimiento el calor se radia, disipa y transmite al medio a razón de aproximadamente 1ºC cada hora, dependiendo de las circunstancias ambientales y de variables propias del fallecido como enfermedades, intoxicaciones, medicación… Esta pérdida de calor será importante para considerar la data de la muerte del cadáver.
2. Deshidratación

Tras el fallecimiento, se produce la rotura de las barreras vitales que evitan la pérdida de agua y su posterior evaporación en aquellos lugares expuesto como las mucosas, en la córnea y esclerótica, dando en ésta última el signo de Sommer-Larcher, una mancha negra que aparece en el ángulo externo del ojo y posteriormente en el ángulo interno como puede apreciarse en la imagen. Debido a la deshidratación, la esclerótica se seca y se produce la transparencia de la coroides negra subyacente. La mancha de Sommer-Larcher aparece en las partes no cubiertas por los parpados entre las 3 y 5 horas después del fallecimiento.
Así mismo, se pierde por efecto de la deshidratación la turgencia de los tejidos y en especial del globo ocular, formándose el signo de Stenon Louis, se produce el hundimiento del globo ocular, pérdida de transparencia en la córnea, depósito de polvo en la conjuntiva, aparecimiento de la llamada tela glerosa y la consiguiente opacidad ocular .
3. Livideces
Las livideces o livor mortis son unas coloraciones violáceas que aparecen en el cadáver en aquellas zonas más cercanas al lugar donde el cuerpo está postrado, por ejemplo si el cadáver está decúbito prono (boca abajo), tendríamos livideces en la zona ventral, si por el contrario, estuviera en decúbito supino estaría en zonas dorsales, o si el sujeto ha fallecido por ahorcamiento, las livideces se encontrarían en las partes más distales de las extremidades, en aquellos lugares en los que la sangre se desplaza y acumula por simple efecto de la gravedad. En la imagen, se puede observar a un cadáver encontrado en decúbito supino (las zonas sin presencia de lividez, son zonas donde el cadáver estaba apoyado).
4. Rigidez
La rigidez o rigor mortis es un fenómeno que afecta a la musculatura del fallecido. Al fallecer, el aporte energético desaparece de inmediato y el ATP, la molécula que utiliza el organismo como combustible, desaparece impidiendo la relajación muscular, fase en la que precisa de dicha energía. La rigidez es visible entre las 3 y 6 horas del fallecimiento, aunque la articulación temporo-mandibular aparece a las 2 horas aproximadamente y se alarga incluso hasta las 36 horas post-mortem, a partir de ese momento el cuerpo empieza a relajarse por efecto del comienzo de la putrefacción.
5. Putrefacción
La putrefacción es un proceso de fermentación pútrida de origen bacteriano presente en la materia orgánica, dichas bacterias destruyen la partes blandas (tejidos y órganos) del cadáver. El proceso es diferente según la persona y sus condiciones (enfermedades, obesidad, peso…) además del ambiente en el que permanece el cuerpo.
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